domingo, 24 de enero de 2021


 


               

               AGENTE DE LA GUARDIA SECRETA



     Siendo niño, acostumbraba a escupir en la calle en presencia de las personas, era el joven Xin, un personaje legendario que no perdía la memoria al renacer tras haber muerto; como aquella pillería realizaba otras muchas, con el único propósito de contradecir ciertas costumbres tradicionales de aquellas gentes que vivían en aquel barrio elegante en el que había renacido; eran gentes de ideología formalista, una de las corrientes conductuales y políticas del pueblo Woo allí en las Galaxias de las Antenas. Xin detestaba aquella ideología, puesto que en precedentes vidas había padecido conflictos armados con ellos; y cuando habían gobernado, hasta el simple hecho de pasar cerca de una casa del camino por el que se andaba, en vez de caminar por el centro del camino, era un delito y, en ocasiones, cuando gobernaron en el pasado fueron neoformalistas asesinos. Xin era hijo de madre soltera, ser madre soltera estaba muy mal visto por las personas de ideología formalista, debido a ello, la madre de Xin fue coaccionada para que abandonase aquel barrio formalista, por ello, ambos tuvieron que marcharse. Pasado cierto tiempo, siendo ya mayor Xin, que trabajaba en una fábrica de electrodomésticos, su madre le expulsó de la casa para dejar de vivir como madre soltera y comenzar una nueva vida, puesto que aquella seria y joven mujer continuaba siendo de ideología formalista. Tras diferentes andanzas, Xin terminó asentándose en la capital, debido a que le gustaba mucho el ajetreo.

     En la capital, el rey Woo estaba advirtiendo a un ladrón habitual en la vía pública, le recomendaba que buscase trabajo, y le decía que podía freírle en la silla de desintegración si continuase dañando al pueblo Woo. No muy lejos de allí, vio a Xin, el rebelde tradicionalista, que se dirigía al mercado a comprar lechuga. El rey Woo dijo a su hermano que llamase a Xin porque quería hablar con él. El hermano del rey Woo le llamó en voz alta y Xin se dirigió hacia ellos. Al llegar Xin, ambos mandatarios le saludaron y el rey Woo le dijo que quería hablarle, que irían a la taberna para poder hablar tranquilos. El jefe del ejército, el hermano, preguntó a Xin dónde se dirigía. Xin le respondió que a comprar lechuga. De dónde has sacado el dinero, le preguntó el mandatario. He vendido cuatro liebres que atrapé en el desierto, contestó él, además todavía tengo el dinero que me pagasteis por enseñarle matemáticas a tu sobrino, lo tengo guardado y no lo utilizo. Intervino el rey Woo diciendo a su hermano que no le interrogase, que quería hablarle de algo importante y que Xin no robaba. Ya lo sé que no roba y vive honradamente, solo quería saberlo.

     En la taberna, que era abierta al aire libre, se sentaron los tres a una mesa; el rey Woo pidió un licor de manzana, Xin un vaso de leche y el hermano del rey Woo, tomando ejemplo de Xin, también pidió un vaso de leche. Tengo algo muy importante que proponerte dijo el rey Woo a Xin, creo que me quieren matar y además se han dado diferentes asesinatos, por ello, necesito un guardia secreto que sea competente, porque los que tengo replegados por el país no han conseguido averiguar nada al respecto, y no es que sean incompetentes, pues cuando investigan algo buscan hasta debajo de las rocas, de ese modo, consiguieron dar con unos ladrones que se habían fugado, a los cuales localizaron en un escondrijo disimulado debajo de unas rocas, pero tú has demostrado destacar sobre personas muy inteligentes, por eso confío en ti. Mi hijo no aprendía matemáticas porque no le gustaban, le enseñaste tú y ahora incluso siente ilusión por aplicar las matemáticas; supiste superar a otros maestros de matemáticas; nos has superado a nosotros burlando la vigilancia hasta el punto de viajar al Espacio; y se nota bastante bien que destacas sobre otros hombres cultos debido a como te desenvuelves; es por eso que confío en que puedas ser efectivo; mi propuesta es que aceptes ser guardia secreto porque necesito tu ayuda. No tengo inconveniente en ayudarte, acepto tu propuesta dijo Xin, lo que me gustaría que aceptases una condición, aunque no la aceptes te voy a ayudar, pero sin ella tal vez solo lo haga hasta que me canse, y si la aceptas podría ayudarte hasta envejecer. Cuál es la condición, preguntó el rey Woo. Xin le dijo que le gustaría que le aceptase con el sistema de recompensa que tuvieron en el pasado con el tradicionalismo Woo, y cobrar por caso resuelto en vez de tener un sueldo. Que de ese modo, cuando no hubiese nada importante que investigar podría dedicarse al silvestrismo como a él le gustaba. Xin titubeó un poco y le dijo al rey Woo que le hablaría claro, que aunque fuese verdad que se dedicase al silvestrismo y no le hubiese mentido, su interés era otro, y cuando lo hacía salía del país por precaución y porque fuera del país no era delictivo. Mi verdadera pasión es la ciencia, tan fanático me he vuelto que no sé estar mucho tiempo fuera de un laboratorio, y que era por eso que en ocasiones salía del país para ir a una isla desierta de alta mar a realizar experimentos y otros trabajos de laboratorio, que verdaderamente era por eso que le interesaba el sistema de recompensa, dijo, a expensas del silvestrismo. Qué es lo último que has hecho en el laboratorio preguntó el hermano del rey Woo. Medicina anestésica para calmar bien el dolor contestó él. Puedes hacerla aquí si quieres le dijo el rey Woo, de todas formas he terminado confiando en ti tras conocerte, y no me infundes temor, y si quieres viajar al Cosmos como mi hermano también puedes hacerlo, solo te pediré que seas discreto y que trates de no hacer nada peligroso, si te negué la autorización para la cosmonáutica fue por temor al asesinato. Xin dijo que continuaría yéndose a alta mar, porque la tecnología de la cosmonáutica podía ser muy peligrosa si algo se hacía mal, que podían darse explosiones tan potentes que destruyesen media ciudad y por ello morir mucha gente, y un laboratorio de tecnología cosmonáutica no podía estar entre la gente por eso. Entonces no soy tan malo como dicen por la censura preventista, la verdad es que la aplico para evitar el golpe de estado, a mí también me gusta ser libre, pero no quiero naves volando por el país porque podrían asesinarme con facilidad, y si además tiene que destruirse media ciudad si algo sale mal con tus investigaciones, ahora estoy más seguro que antes de que no quiero tecnología peligrosa, justamente es por lo que más se me está criticando, el pueblo quiere viajar a las estrellas como antes. He conseguido viajar a la Cercana (Vía Láctea), dijo Xin, y tengo archivadas grabaciones de varios planetas habitados a los que podríamos emigrar, si quieres te puedo dar varias copias para que las proyectes en pantallas públicas como se hacía en la antigüedad cuando los cosmonautas regresaban del Espacio, con ello creo que se calmarían y sería menos probable que siguiesen a posibles conspiradores. El rey Woo le dijo que no le gustaba rebajarse a las críticas, pero que le haría caso porque no dejaba de ser interesante ver vida de otros planetas que no era el de ellos, y que seguro que le gustaría bastante al pueblo.

     Aceptó tu condición dijo el rey Woo, si resuelves el caso que te vamos a asignar, te pagaré el sueldo de un año aunque lo resuelvas en poco tiempo. Pero explícame un poco como haces tú para investigar, para que podamos conocerte. Conozco muchos métodos de investigación, le dijo el nuevo agente, me gusta fijarme en lo que siente la gente. Para utilizar este método es necesario conocer todo tipo de sensaciones, y todo tipo de respuestas conductuales a diferentes experiencias, todo lo que acostumbra a experimentar la persona que vive dentro de la normalidad. Se trata de tener en cuenta la normalidad sensitiva cotidiana, la cual transcurre dentro de una agradabilidad estable mayoritariamente, de ese modo, al tener en cuenta la normalidad sensitiva, detecto a personas que no la sienten, personas que habitualmente están muy serias, y aunque pueda ser debido a diferentes situaciones que una persona esté muy seria, tiendo a investigar a quienes están más serios que los demás, ya que las personas que delinquen o que están tramando algo delictivo, acostumbran a tener remordimientos y se vuelven personas muy serias. Yo lo que hago es fijarme penetrantemente en lo que sienten para tratar de descubrir alguna idea impresa en la psique por algún delito que puedan haber cometido, le dijo el rey Woo. Ello también es conveniente cuando un maleante cree en lo que hace, ya que estos no se vuelven serios, pero en el caso de un guardia secreto, puede darse que lo descubran por observar penetrantemente, y que los criminales mejoren su seguridad, le dijo Xin. Hay un método que deriva del que te he mencionado, el cual es una elaboración de todo tipo de preguntas teniéndose en cuenta la normalidad mencionada, preguntando, tanto se puede indagar en un caso en el que se parte de cero, como se puede conseguir que un criminal se delate él solo debido a las preguntas que se le realiza, puesto que contestan de diferente modo que las personas decentes que viven normalmente; se delatan sin darse cuenta y sirve para detectar culpabilidad y poder investigar al sospechoso o bien detenerle si el vocabulario es suficiente prueba de culpabilidad. Ahora te haré una serie de preguntas para que puedas conocer como investigo a partir de cero con los pocos datos que me has dado de tu caso. Con este derivado también tengo en cuenta la normalidad, pero a la inversa, la normalidad de como son diferentes tipos de delincuentes. Pregunto todo lo que se me ocurre tratando de hacer coincidir algo con la personalidad de algún tipo de delincuente en concreto. Por qué crees que quieren matarte, preguntó Xin. No tengo pruebas, pero me critican mucho más que antes, aun sin pruebas de ningún tipo, se nota que se está haciendo adrede para descalificarme; solo es una intuición, y rara vez me equivoco cuando comunicó a alguien lo que intuyo. Tu intuición puede ser certera le dijo Xin, ya que así es como se construye una organización golpista, primero se descalifica al gobierno y posteriormente se reclutan seguidores, si además de la reclutación se ocupan mujeres que enseñan las tetas, suele irles bastante bien. Por qué me has mencionado los dos casos juntos tal como si estuviesen relacionados, dijo Xin, me gusta investigar las dudas que voy teniendo por si hallo algo tras ellas. No he dicho que estén relacionados dijo el rey Woo, pero dentro de mi intuición si que los relaciono, por eso te habrá dado la impresión de que lo he hecho; no hemos conseguido pruebas de ningún tipo en ninguno de los dos casos, es por ello que decidí contratarte a ti. Las víctimas tenían dinero en los bolsillos, no las mataron para robarles, creo que esto puede relacionar los asesinatos con la campaña descalificadora que estoy padeciendo. No tiene porque ser una intuición errónea, los asesinatos pueden ser una eliminación de testigos a los que han propuesto unirse a la organización y que se hayan negado o bien que hayan visto algo delictivo, si no son guardias Woo. Cuántas personas han muerto y en qué lugares en concreto, esta es otra duda que tengo y es muy importante despejarla, ya que si las víctimas han muerto en lugares muy cercanos, unos a otros, se puede pensar que los asesinos viven cerca del lugar y no habría necesidad de investigar en otros sitios; habiendo diferentes puntos alejados podríamos pensar que la organización habría crecido mucho y tendríamos que investigar en más lugares. Donde te vamos a enviar han muerto diez, en Chanan cuatro y en Luog uno; Luog es una pequeña aldea que hay cerca del desierto le dijo el rey Woo; pero cuando me informaron de los asesinatos no me comunicaron concretantemente las ubicaciones en las que se habían dado, tan solo respecto del asesinato de Luog, que encontraron el cadáver en un camino que lleva a una escuela de enseñanza básica. Preguntaré en Sunun cuando llegue, para orientarme un poco, le dijo el nuevo guardia Woo. Antes no teníamos asesinatos, se estaban dando muchos robos pero ninguna muerte. De qué modo han muerto las víctimas aparentemente, preguntó Xin. El rey Woo le hizo saber que todas las víctimas de Sunun y las de Chanan habían muerto por disparos de pistolas lanza-rayos, y que al hombre de Luog le habían matado a garrotazos. Luog está creando muchas dudas y sospechas en mí, yo también tengo intuiciones; matar a garrotazos es costumbre de los hombres del desierto, aunque no creo que hayan sido ellos, ya que lo hubiese comunicado algún vecino, o bien, lo hubiesen impedido, pues en las aldeas donde apenas hay vigilancia porque habitualmente no ocurre nada, los vecinos están muy unidos, es raro que no sepáis nada más de dicha muerte. Se sabe si ese hombre era malo. No le contestó el rey Woo, se preguntó a los vecinos y solo hemos podido saber que trabajaba de constructor. Entonces ni siquiera era ladrón y no creo que le matasen de madrugada si tenía que madrugar para ir a trabajar; puede haber muchos vecinos implicados. Que encontrasen el cadáver en el camino de la escuela acentúa las sospechas de que se trate de una organización conspiradora, ya que en los conflictos del pasado cuando se crearon organizaciones, lo normal era que lo hiciesen diferentes hombres cultos, y ya tenemos una escuela cercana a un cadáver. Todo puede ser peor de lo que parece según una de mis intuiciones. Los Sen y los Ek son muy poderosos militarmente, pero los hombres de los desiertos solo tienen garrotes, no tienen otras armas, por ello, cualquiera diría que nunca tratarían de conquistarnos. Según los datos históricos, ello no ha sido siempre así, puesto que han tratado de hacerlo obligadamente por el gobierno Ek y por el gobierno Sen. Tanto los hombres de los desiertos como los Ek trataron de conquistarnos obligados por el gobierno del imperio Sen, está es una de mis intuiciones, puesto que es un precedente militar anterior al intento de conquista por parte de los Sen y habitualmente se ha hecho manipulando al pueblo Woo para que creasen organizaciones con la única intención de debilitarnos. Si descubres indicios de lo que sospecho, yo de ti iría fabricando muchas armas. Ya tenemos muchas le dijo el rey Woo. Sí, pero si están detrás de todo esto los Sen estos son muy numerosos e irán destruyendo algunos de nuestros cañones lanza-rayos y con los Sen no se puede ser blando en el frente debido a lo muy numerosos que son. Lo estudiaré, dijo el monarca. Xin había ido tomando apuntes al hablar, le dijo al rey Woo que lo hacía para que no se le olvidasen datos, que era conveniente ir apuntando los elementos más importantes durante el transcurso de una investigación, y que en el laboratorio hacía lo mismo, puesto que había momentos que llegaba a acumularse muchos datos en la memoria y alguno podría ser olvidado; lo que más apunto son dudas y sospechas, y los hechos por los que las sospechas surgen en mi mente. El rey Woo sonrió, diciendo que de ese modo había enseñado matemáticas a su hijo, tal como si se encontrasen en un laboratorio, y que al principio le pareció algo muy fuerte, pero como a su hijo le gustaba prefirió no darle importancia. Según mis sospechas, se trata de una organización que nos quiere ablandar precedentemente a un intento de conquista por parte del estado Ek o del imperio Sen, mañana parto a Sunun, me lo voy a tomar con prisas, ello parece importante...

     El rey Woo le había acompañado, Xin hablaba con Laec que era el gobernador de la región sureña llamada Sunun; por las preguntas, pudo saber que todas las víctimas a excepción de dos habían muerto en Xellin, un barrio limítrofe de junto a la cordillera en que vivían los hombres solitarios; los otros dos también murieron muy cerca de allí pero en el exterior del barrio, en una zona árida cercana al desierto. Al saberlo Xin, dijo que deberían ser los mismos los asesinos, los cuales podrían tener un escondrijo en el desierto, ya que el desierto en el pasado muchas veces había sido elegido como lugar ideal para camuflar escondites, incluso fábricas de armas, y que convenía inspeccionar bien las inmediaciones del lugar en que se habían encontrado los cadáveres. Habló Laec, diciéndole a Xin que él se encargase exclusivamente de vigilar en el interior del barrio y él con algunos de sus hombres inspeccionarían el lugar donde encontraron los cadáveres. Qué imaginación que tiene este nuevo, le dijo Laec a el rey Woo, a nosotros ni siquiera se nos ocurrió buscar algún escondrijo que pudieran haber visto las víctimas, solo nos preguntábamos por qué les habrían asesinado, e interrogemos a muchas personas de las que viven cerca del lugar. Por eso le he contratado le dijo el rey Woo a su tío, no es como otros que se proponen hacer las cosas bien, él ya sabe como tiene que hacerlas para que todo salga bien. Después le explicó que le había enseñado a dominar las matemáticas a su hijo y le detalló diferentes anécdotas que hicieron reír a Laec.

     Al día siguiente, habiéndose marchado ya el rey Woo, a horas avanzadas de la noche se localizó un local subterráneo cercano al lugar en que se encontraron los cadáveres; se trataba de un enclave de armamentística pesada preparado para destruir la Casa del Gobierno de Sunun. Al segundo día, aquel enclave fue desmantelado. Laec, sin intención de bajar a detener a los criminales que había allí, debido a una sugerencia de Xin, habló desde el exterior casi con histeria exigiendo a los criminales que se entregasen y que saliesen sin armas si querían ser juzgados, y que si no se entregasen los freiría a todos desde el exterior y ninguno sería juzgado. Los criminales salieron y el gobierno se apropio de aquel lugar en el que permanecieron varios guardias Woo ocultos en espera de que llegasen más criminales.

     Xin no desperdiciaba el tiempo.

     Nada mas que hubo llegado a Xellin, pueblo limítrofe con el desierto allí en el sur, algunas personas comenzaron a criticarle como vagabundo andrajoso, puesto que vestía ropas viejas, aunque limpias, y había estado cogiendo caracoles y torrándolos en un fuego junto al río, además había ocupado una vivienda abandonada tras hablar con uno de los guardias Woo que vigilaban aquel barrio; pretendía fingir que hacía vida silvestre como en la capital, y que estaba allí de visita porque le gustaba ir conociendo diferentes lugares.

     Iba a vigilar por cuadrantes, comenzando por el primer cuadrante sureste del barrio, afueras incluidas. En las afueras de aquel primer cuadrante había una taberna y allí comenzó con la vigilancia e inspección. Cuando estaba llegando y vio a diferentes personas en la terraza y otras penetrando en el local, Xin comenzó a fijarse en los pensamientos y en las sensaciones de las personas; hubo algo que llamó su atención, ya que la mayoría de las personas que había visto parecían ser hombres solitarios de las montañas. En la taberna, consumió sopa de vegetales y un vaso de leche, y estuvo hablando por largo espacio de tiempo con Feng, el joven tabernero que había en el local, este le causó mucha confianza, hasta el punto de que Xin le mostró la insignia de guardia secreto y le estuvo haciendo muchas preguntas. La taberna pertenecía a un grupo de hombres solitarios de las montañas, tal como le hizo saber Feng, era por ello que se veía a tantos hombres solitarios. Debido al ambiente solitario que había, Xin no podía evitar sentirse emocionado, ya que aunque no fuese un hombre de las montañas, ya llevaba muchas vidas seguidas sin perder la memoria al morir, gracias a las prácticas espirituales de aquellas gentes, pero lo mantenía en secreto para evitar ser tomado por loco y silenciaba observando aquel ambiente. Gracias al interrogatorio amistoso que realizó a Feng, pudo saber de un sospechoso que en ocasiones había hablado autoritariamente a alguno de sus acompañantes, tal como si fuese su jefe. Feng no había escuchado ningún comentario comprometedor por parte de aquel hombre, pero el tono autoritario con el que hablaba daba que pensar que fuese un jefe. Era un maestro de escuela de enseñanza básica, y tenía la escuela muy cerca de la taberna. Muy agradecido, Xin se despidió de Feng y se dirigió hacia la escuela para inspeccionar la zona. Nada mas llegar, vio a dos jóvenes sentados en un banco que había un poco apartado de la escuela, le dio la impresión de que estos estaban vigilando, puesto que miraban con tensión en diferentes direcciones. Xin sacó la libreta del bolsillo y lo anotó. Como era un lugar por el que apenas pasaba gente, aquellos jóvenes decidieron ir a por Xin, ya que le vieron tomando los apuntes e intuyeron que había escrito algo relacionado con ellos. Xin desde lejos se percató de que iban a por él a pesar de estar dándoles la espalda, debido a ello, se introdujo bajo un porche de un banco asiento que había en frente de la escuela. Al llegar los jóvenes, estos se quedaron muy sorprendidos pues no veían a nadie en el banco de debajo del porche. Uno de los jóvenes dijo al otro que sacase la pistola para que no les sorprendiese, que era un vigilante secreto y se había escondido. Tras el comentario de uno de los jóvenes, los dos cayeron muertos al suelo a causa de un rayo de la pistola de Xin, el cual sí que estaba en el banco pero no le habían podido ver, debido a que llevaba puesto un cinturón de invisibilidad y había accionado el mecanismo que le convertía en invisible. Aquel mecanismo de invisibilidad podía parecer bastante simple, pero era muy original y efectivo; consistía en una pantalla energética de muy elevada intensidad y en una filmación del entorno más próximo proyectado en la pantalla, lo cual, le convertía en invisible pareciendo y viéndosele como parte del entorno.

     Xin informó de lo acontecido a la Casa del Gobierno de Sunun, debido a ello, de nuevo Laec y sus hombres desmantelaron otro enclave de aquella organización conspiradora, derivadamente de ello, pudieron desmantelar otros puntos gracias a los interrogatorios, pues cuando se negaban a hablar, Laec colgaba a los criminales en una horca preparada para evitar el estrangulamiento, siendo así, el propio peso del cuerpo dislocaría los cuellos de los colgados, y estos solían hablar cuando comenzaban a sentir dolores muy intensos.

     Tras aquel desmantelamiento, Xin continuó inspeccionando el segundo cuadrante del sureste de aquel barrio, por la zona del río, tratando de detectar rastros de maquinaria pesada; solo conseguía detectar marcas de personas que habían caminado por allí. Se sentó debajo de un árbol y comenzó a leer un libro sobre las vías circulatorias del cuerpo, en breve, dos mujeres que había más arriba comenzaron a observarle tal como si estuviesen vigilando, aquello coincidía con lo que el joven Feng le dijo en la taberna, que parecía haber mujeres que vigilaban, y lo anotó en la libreta, indicando que las tenía que vigilar a ellas para ver hasta donde le llevaban. A paso ligero y hablado un poco alto amistosamente, llegaron muy animados tres jóvenes adolescentes, que cruzaron el río hasta la falda de los montes solitarios de la cordillera que había en el sur. Los tres jóvenes se introdujeron en una especie de cabaña que tenían cerca de la orilla del río, debajo de un árbol, que solo poseía techumbre soportada por cuatro troncos; habían ido a aquel lugar para meditar estando tranquilos, pretendían observar en sus almas, ello era una de las prácticas de los hombres solitarios. Estando sentados bajo aquella techumbre, uno de ellos preguntó a otro qué iba a observar él, su amigo le dijo que iba a tratar de observar en otra vida que hubiese vivido, el otro le advirtió para que tuviese cuidado, y le dijo que él había escuchado decir que aquello podía ser peligroso, como en un caso que observase que le habían asesinado. El advertido le dijo que todos los observadores con experiencia observaban en vidas pasadas y que a ninguno le pasaba nada. El tercero de los jóvenes dijo que él solo iba a observar tratando de ver bien la naturaleza de su alma, y el otro dijo que él iba a reflexionar en su porvenir, lo cual era una técnica muy utilizada por meditadores para tratar de estructurar inteligentemente el porvenir.

     Xin no estaba muy lejos de los jóvenes y desde allí escuchaba parte de lo que aquellos jóvenes hablaban. Se levantó y se dirigió hacia el río para cruzarlo y buscar huellas de maquinaria pesada. Al pasar cerca de los jóvenes, los vio y detectó la falta de experiencia que tenían, ya que estaban muy tensos y con la atención hacia arriba como si estuviesen observando el horizonte con los ojos cerrados. Xin notaba bien que no procedían como se debía, puesto que él era experto en observación interna, así que al pasar junto a los jóvenes, con un pensamiento manipulador, cambió el enfoque de visión mental del joven que quería observar una de sus vidas pasadas, introvertiéndole bien la visión interna a la misma vez que el mismo Xin activaba imágenes de la vida anterior de aquel joven, el cual pudo verse a él mismo siendo un anciano. El joven se puso contento, y con emoción dijo a sus amigos que lo había conseguido, que se había visto cuando era anciano en su vida precedente, y que estaba de suerte porque no le habían asesinado. Me alegro, dijo el que le había advertido. Cómo lo has conseguido, dijo el tercero de los amigos. No lo sé, dijo el otro, me ha parecido que me lo ha hecho ver el hombre que estaba leyendo debajo del árbol, y que seguro que tenía que saber mucho. Xin realizó una batida por la zona sin encontrar huellas de ningún tipo, por lo cual, decidió ir paseando hasta el final del barrio donde había una zona árida desde la que se veía el desierto, para analizar un poco los cuadrantes que iba a ir recorriendo.

     En las afueras del barrio, dos calles cambiaban de sentido oblicuamente, y entre el barrio y esas dos calles había diferentes personas bastante sospechosas, debido a la tensión psíquica que tenían, además de parecer los guardianes de aquellas dos calles. Xin, a pesar de ello, decidió continuar hasta el final de una de aquellas dos calles. En la entrada a una de las calles una mujer se interpuso en su camino y le dijo que allí no se podía entrar. Xin le dijo por qué si la calle no era suya, y que por cualquier calle del estado Woo podía pasar todo Woo que quisiese. Estas dos calles finales las hemos hecho los vecinos que viven en ellas, y claro que son nuestras porque las hemos hecho nosotros y no queremos que pase nadie para que no nos roben. Qué eres formalista, preguntó Xin, pensando desacreditativamente en el formalismo. Ten cuidado con lo que dices que llamaré a mi hermano si te metes conmigo, y es mucho más corpulento que tú. Llámalo si quieres, solo estaba paseando con intención de ir a ver el desierto. Ves por otra parte porque por aquí no queremos que pase ningún desconocido. ¡Ba!, exclamó Xin, me voy, no valéis la pena, y el que va a decir soy yo, pero a un guardia Woo para informarle de que me habéis impedido pasear hasta el desierto, y de que dices que las dos calles son vuestras; lo dijo dándose la vuelta para marcharse porque prefería no armar un escándalo. Entonces la mujer le dijo a un joven que no estaba lejos de allí que llamase a su hermano Lever, que había un desconocido que se estaba metiendo con ella y había insultado a todos los que vivían en las dos calles nuevas. Xin continuó con su caminar, pero muy despacio, hacia un espacio vacío muy polvoriento de entre el barrio y aquellas dos calles, diciéndole al joven que iba a llamar al hermano de aquella mujer, que le dijese que le esperaba en las afueras, que allí podrían comprobar cual de los dos pegaba más fuerte. El hermano llegó y habló con la mujer, tras ello, observando a Xin que estaba un poco alejado y se había parado observando hacía atrás semigirado, le dijo que tuviese cuidado con pasar por allí, y que como se metiese con las mujeres le podía hacer daño en los dientes. Ven y me lo dices aquí, contestó Xin. Acabaron dándose unos golpes. Xin la emprendió a rodillazos contra aquel bravucón mientras que recibía un golpe lateral en la cara. Como estaba venciendo Xin intervino por un lateral el joven que había ido a llamar a aquel bravucón; dicho joven no había terminado de crecer y era fácil de manipular, y Xin mientras que peleaba con el bravucón presionó con ambas manos tras la cabeza del joven que le había embestido impulsándole hacia el suelo; el joven no resistió aquella acción y cayó de cara golpeándose fuertemente contra el suelo. Finalmente, intervino la mujer que había provocado el conflicto, haciendo desistir a su hermano y al joven para que no se peleasen, diciendo que si llamasen a la guardia Woo le darían la razón a él por haberle impedido pasar por la calle. Una vez separados, Xin se dispuso a marcharse y comenzó a caminar hacia el interior del barrio de Xellin, diciéndole con ira un poco contenida al bravucón, ¡acabaré contigo!, díselo a tus jefes, quien te has creído que son el rey Woo y sus hombres.

     Al día siguiente, Xin consiguió localizar a una de las mujeres que le habían estado vigilando cuando leía debajo del árbol, tras verla, accionó el cinturón de invisibilidad y se convirtió en algo parecido a una burbuja de energía que se confundía con el entorno, de ese modo pudo perseguirle sin ser visto. La mujer se reunió con un joven y le pidió dinero. En un primer momento, el joven se negaba a dárselo puesto que el rojo del interior del cuarzo era más llamativo que el de la moneda verdadera, y le decía que hasta que no ganasen la guerra dicho dinero no podía utilizarse; finalmente, accedió y le dio dinero. Xin estaba cerca de ellos y lo había escuchado todo, se dejó ver y detuvo a ambos, llevándoselos a la Casa de Justicia (equivalente de comisaría) que había allí en Xellin. Los entregó en la Casa de Justicia y de allí fueron trasladados a la Casa del Gobierno de Sunun, ciudad capital.  Allí fueron interrogados, y más personas pertenecientes a la organización fueron detenidas gracias a los interrogatorios.

     En el siguiente cuadrante que vigiló se vio obligado a matar a cinco hombres de aquella organización, los cuales se habían reunido en una casa. Todo comenzó por un joven que estaba muy serio y que se había cruzado con Xin en una calle; al ver tan serio a aquel joven Xin decidió perseguirle, por lo que puso en funcionamiento el cinturón de invisibilidad y le pudo perseguir sin ser visto. El joven se introdujo en una casa en la que se reunieron cinco. Xin permaneciendo en invisibilidad se posicionó junto a una ventana de aquella casa y pudo escuchar todo lo que hablaron; tras conseguir certeza de que eran miembros de la organización, de una fuerte patada abrió la puerta de aquella casa y exigió a los hombres del interior que saliesen con las manos pegadas detrás de la cabeza y sin armas. Uno de aquellos conspiradores optó por disparar a Xin; el rayo impactó en la zona de la entrada sin dañar al agente de la guardia secreta; los cinco conspiradores terminaron muertos.

     Había llegado el turno al cuadrante del final, donde los conspiradores se habían adueñado de dos calles. Xin se lo había dicho a aquel bravucón que acabaría con él; debido a ello, el interés de Xin por desmantelar lo que allí había se intensificó mucho. Desde la mañana al anochecer estuvo vigilando durante dos días, incluso sin descansar para comer. Se subía a los árboles sin ser visto, gracias al cinturón de invisibilidad, y allí pasaba horas vigilando y grabando hechos de gran interés. Lo había grabado todo; fortines de armamentística pesada en la zona silvestre de junto al río; gigabateria con la que cargaban las baterías de la armamentística; casas a las que acudían enlaces de la organización, y otras muchas personas relacionadas con lo que estaba pasando. Cuando Xin dio por finalizado su trabajo de vigilancia, se dirigió a la Casa del Gobierno de Sunun a comunicarle todo aquello a Laec, el gobernador. Entregó la grabación a Laec y le recomendó que recurriese al gobierno de la capital, ya que en aquel cuadrante estaban muy bien preparados y eran muchos. Laec, al observar la grabación, estuvo de acuerdo con Xin y se marchó a la capital a toda prisa para hablar con su sobrino el rey Woo.

     El rey Woo en persona comandaba la misión. Un grupo muy numeroso de guardias Woo bien armados rodeó aquella zona; y con un megáfono se exigió a las personas de aquel lugar que saliesen de sus casas y se reuniesen todos en las afueras, allí donde estaba la guardia Woo de la capital; se advirtió, por orden del rey Woo, de que si no salían morirían muchos. En poco tiempo, se reunieron junto a la guardia Woo muchas personas que salieron de las casas. No pasó mucho tiempo y comenzó a haber disparos, ya que algunas de aquellas personas desconsideraban al rey Woo y le hablaban con osadía discutiéndole lo que estaba haciendo, hablándole con desprecio. El rey Woo, en vez de darles razones, les iba disparando un rayo en la cabeza a cada uno de los que le hablaban con desprecio, debido a ello, pronto cesaron las protestas por parte de los miembros de la organización. La misión estaba transcurriendo muy positivamente, siendo que hasta se entregaban los más valientes, pues consideraban que si se rebelasen tendrían las de perder, porque incluso se había bloqueado el paso a los fortines donde estaban guardados los cañones lanza-rayos y no se consideraban posibilidades de victoria. Una vez se hubieron agrupado la mayoría donde se les dijo, habló el rey Woo diciendo, Xin ven aquí. Xin no estaba lejos y en breve se personó ante él, que le dijo que buscase al hombre que le había pegado y que le llevase ante él. El guardia secreto enseguida lo localizó y lo llevó hasta el rey Woo; y el rey Woo comenzó a amonestar a aquel hombre pidiéndole explicaciones por pegarle a un ciudadano que se dirigía a las afueras a ver el desierto. Tras unas palabras, le dijo a Xin que si le quería matar podía pegarle un tiro, que de todas formas tenían a otros para interrogar. Xin dijo que él también le había pegado y no le importaba mucho la pelea, si quería podía quedárselo para interrogarle. De nuevo, el interruptor de la pistola del rey Woo parecía estar muy bien engrasado, puesto que le pegó un disparo en la cabeza a aquel hombre, mientras le decía que por pegarle a un guardia secreto, que nadie podía pegarle a ninguno de sus hombres sin vérselas después con él.

     Con aquel desmantelamiento y sus derivados, consiguieron extinguir a aquella organización en la región de Sunun, incluso dieron con el jefe principal de los conspiradores, el cual era un hombre culto que había estudiado en el estado Ek, país que compartía frontera con los Woo en el norte. A este hombre le había obligado a realizar todo aquello el propio gobierno Ek, puesto que tenían a su hermana cautiva y de su obediencia dependía la vida de su hermana. Tal como había intuido Xin, el pueblo Woo de nuevo estaba siendo manipulado para ablandarlo precedentemente a una guerra.

     El rey Woo hablaba con Xin, que iba a partir a Chanan para continuar con la investigación. Le decía que por lo conseguido le iba a pagar el sueldo de seis meses, porque habían desmantelado el grueso mayor de la organización, incluidamente el jefe, y que por los dos restantes puntos le pagaría el sueldo de tres meses por cada uno si consiguiese ser igual de efectivo.

     En Chanan había menos conspiradores, todo fue bastante más fácil. Se desmantelaron dos subterráneos en los que se fabricaba tecnología y se detuvieron a diferentes miembros de la organización. Todo ello, de nuevo, gracias a la invisibilidad de Xin, puesto que por ella pudo perseguir a una de las mujeres que vigilaban, y ello derivó en la desmantelación de la fracción conspiradora de Chanan.

     Qué hago yo aquí solo, rodeado de esta gente que está tan unida, se preguntaba Xin tras haber llegado a Luog. Como estén compinchados con Ek me pueden matar cuando duerma, dormiré en las afueras.

     Xin había fijado su interés en la escuela de enseñanza básica. Estuvo realizando preguntas a algunas personas y le comunicaron que en aquella escuela no había maestro, y que enseñaban a los niños diferentes padres que se iban turnando enseñando cada uno el poco que sabían. No por ello, dejó de ser un punto sospechoso para Xin. Al tercer día, tras diferentes rondas de inspección, éxito, se había hecho de noche pero no tenía frío, ya que el día había sido bastante cálido y el aire estaba caliente; antes de retirarse a descansar se dirigió a la escuela para echar un vistazo a objeto de que pudiese detectar algo; cuando llegó, sintió frío y se dijo que debería de haber agua en el subsuelo. El frío salía de la escuela, y le parecía muy extraño porque de ningún otro punto cercano a la escuela salía frío; pensó un poco en aquella incógnita y se dijo que ya sabía qué era eso, que lo que sentía era el frío nocturno del desierto y que debería haber un túnel por el que llegase el frío. Gracias a aquel hallazgo se pudo desmantelar lo que se había organizado en Luog y conseguirse una nueva información relacionada con la trama. El túnel llegaba desde el este al oeste del Estado de los Desiertos, al otro lado de un mar que había en el oeste se encontraba el imperio Sen. Los Sen eran una etnía oriental mayoritaria que mantenía unidas a todas las etnias orientales, a excepción de los Woo, los cuales habían sido expulsados del imperio en el pasado por ser rebeldes anarquistas, y los Sen de nuevo pretendían someter a los Woo a su voluntad; está fue la nueva información conseguida. Los Sen obligaron a participar en sus planes al Estado de los Desiertos y al estado Ek, a condición de no conquistarles a ellos si cooperasen.

     El túnel localizado por Xin era el principal y estaba conectado a otros muchos, por aquel entramado de túneles pretendían llevar armamentística hasta la frontera y un grueso muy numeroso del ejército tras haber sido debilitados los Woo por la organización cooperadora interna y por el estado Ek.

     Xin tuvo que recurrir de nuevo a su nave cósmica, la cual mantenía guardada en alta mar en una cueva del fondo marino de una zona volcánica. Una vez en la nave, se dirigió al mar que separaba el Estado de los Desiertos del imperio Sen; se introdujo en el mar y con el campo de fuerza externo de la nave abrió un nuevo túnel que llevaba desde el interior del mar hasta el entramado de túneles, de ese modo, los túneles quedaron inundados, y murieron muchas personas que había en el interior, un grupo reducido de hombres de los desiertos y un grupo muy numeroso de militares Sen.

     No estoy preparado aún, además se les debe debilitar precedentemente, es mi forma de hacer la guerra, decía el rey del estado Ek a un emisario Sen que había ido a exigirle que iniciase él la guerra contra el estado Woo. El emisario también le comunicó que ellos irían a ayudarles cuando todo comenzase y que no era necesario esperar más. El rey Ek se negó excusándose con que tenía que ser cauto. El emisario se despidió diciéndole que aquella negación podía costarle ser conquistado.

     Diferentes grupos de soldados Sen fueron desintegrados a causa de los rayos de la nave cósmica de Xin, soldados que se disponían a cruzar el desierto transportando armamentística pesada. Xin pasaba los días en el interior de la nave vigilando; incluso dormía allí con el sistema antigravitatorio de la nave en funcionamiento, permaneciendo sobre Luog, a mucha altitud.

     El rey Woo no tardó en reaccionar expandiendo armamentística a lo largo de toda la frontera del oeste; lo más destacado que llevó fueron cuatro torretas lanza-rayos con cabina de protección acorazada eficazmente, para resistir el fuego enemigo; además, los rayos que se disparaban desde aquellas torretas estaban muy potenciados en intensidad. Las torretas las había fabricado el príncipe Eg que ya era adulto, lo había hecho en secreto, puesto que su padre no quería que se expusiese al peligro de muerte de la tecnología; las fabricó con la ayuda de un amigo suyo que había estudiado tecnología y con la ayuda del padre de aquel joven tecnólogo. Xin había sido el maestro de matemáticas del príncipe Eg, y lo había convertido en un científico muy avanzado en tecnología, ya que con los problemas de matemáticas no había dejado de exponer diferentes conocimientos científicos para enseñar al príncipe a desenvolverse eficazmente en un laboratorio.

     Xin pudo retirarse a descansar a su cabaña de aspecto silvestre de la capital. Pudo hacerlo tras comprobar que aquellas torretas lanza-rayos eran verdaderamente eficaces; observó como los rayos lanzados desde las torretas cruzaban de este a oeste el Estado de los Desiertos sin que los rayos perdiesen su potencial destructivo, aniquilando nuevos grupos enemigos y la armamentística que transportaban. El emperador Sen desistió de conquistar a los Woo.

     La esposa del emperador Sen se había vuelto muy vanidosa dominantemente, debido a ello, asesinó al emperador para continuar con el propósito de conquistar a los Woo y someterlos a su voluntad; con la ayuda de mandatarios militares había dado un golpe de estado. Aquella mujer asesina quería que los Ek utilizasen sus naves planetarias para hacer la guerra a los Woo, ya que los Sen se habían desarrollado muy bien armamentística y navalmente, pero no poseían naves voladoras. La suerte sonrió a favor de los Woo, pues los Sen y los Ek terminaron haciéndose la guerra y se olvidaron de los Woo.

     Al fin puedo vivir de nuevo tranquilo, decía Xin en su cabaña, mientras que cogía un cuadernillo donde tenía apuntadas muchas incógnitas astronómicas compiladas de un libro sobre incógnitas del Cosmos y de su propia experiencia como explorador cósmico. Quería viajar de nuevo a las estrellas, para realizar un trabajo astronómico, y buscaba en el librillo una de las incógnitas de entre las que más interés despertaban en él para realizar una investigación astronómica. Había una incógnita que despertaba mucha curiosidad en Xin, la relacionada con una esfera de vacío que había en el interior de una estrella semigigante azul ubicada en el Brazo de Perseo de la Vía Láctea; dicha esfera estaba pegada al núcleo de una enana blanca, ya que aquella semigigante azul estaba compuesta de la fusión de dos estrellas, una azul y una blanca; la adherida, atraída por la gravedad, era la azul; la que había subsistido existencialmente era la blanca, aunque, sin embargo, desde el exterior se le veía azul. Pensaba en elegir la investigación de aquel gigantesco glóbulo de vacío en el interior de aquella estrella, porque quería viajar de nuevo al Brazo de Perseo, puesto que quería llevar unos regalos a las gentes del territorio del planeta Azul donde había salvado a un joven de ser ingerido por una constrictora, ya que por aquello le habían hecho diferentes regalos a él, cuando estuvo allí en el planeta Azul. Reflexionó por largo espacio de tiempo en ello y en como desenvolverse para investigar a aquella incógnita; la resolución de su reflexión fue que lo más probable sería que no desvelase el enigma, y aun desvelándolo ello no beneficiaría al pueblo Woo de ningún modo porque debía de ser un fenómeno físico estelar que no les beneficiaría en ningún sentido. Debido a ello, desistió de investigar aquella incógnita. Finalmente, eligió estudiar la gravedad de una estrella, e investigar bien hasta que punto podía atraer al gas galáctico la gravedad de una estrella, puesto que existía una incógnita astronómica en aquella cultura extraterrestre, la cual daba que pensar que la gravedad de las estrellas atraía gas galáctico, con lo cual, quedaría abastecido de combustible de forma continua el astro atractor como para poder poseer una existencia tan prolongada como poseían las estrellas, pues pensaban que ningún tipo de combustible que fuese sometido a la intensidad ígnea de una estrella, ninguno poseía la característica de poder permanecer durante tanto tiempo ardiendo sin ser destruido, y ello hacía suponer que la estrella recibía combustible nuevo de forma continua. A pesar de aquellos indicios, no se había podido demostrar científicamente aquella hipótesis que se consideraba una incógnita a descifrar. Xin eligió aquella incógnita sin mucha esperanza de éxito, puesto que era algo que ya se había investigado mucho sin conseguirse pruebas de que así fuese, debido a ello, optó por una segunda investigación para tras el esperado fracaso de la primera; pretendía estudiar el espacio intergaláctico con especial interés en la materia plasmática que había entre las galaxias.

     Tras prepararse y mentalizarse bien, comenzó con aquella aventura astronómica. Empezó estudiando las posibles consecuencias de la gravedad de una estrella enana blanca, analizando todo tipo de energía de las inmediaciones de la estrella e incluso de su interior; gran variedad de análisis realizó en múltiples puntos diferentes, junto a la estrella y muy lejos de ella; en cada ocasión que observaba en un diferente punto, observaba en múltiples ocasiones filmando con diferentes infracolores incidiendo en la energía, a objeto de colorear el supuesto gas atraído por el astro. Filmaba hasta microscópicamente utilizando el mecanismo de aumento de la cámara filmadora y un visor microscópico en contacto con este. Aquel esfuerzo fue un fracaso, y conclusionó que aunque se diese aquel fenómeno de atracción de gas galáctico, no era posible observarlo porque lo impedía el plasma lumínico de la estrella que ocultaría al gas.

     Salió de la galaxia con la nave y comenzó analizar el plasma intergaláctico del exterior; observaba el plasma en la pantalla de la nave con un muy elevado nivel de aumento. También posee microcápsulas activas (átomos), decía, pero solo veo una, y en cualquier otro elemento que se observe en una magnitud del mismo tamaño que esta siempre se ven varios activos, tiene menos microcápsulas activas que otros tipos de energía en su interior. Aumentó aun mucho más la visión de una fracción de la magnitud del plasma que había estado observando. Por qué eres tan negro preguntó; aquí no se ve ninguna microcápsula activa, si hubiese empezado por este tamaño me podría haber equivocado y pensar que el plasma intergaláctico no poseyese microactivos. Quiero saber porque eres negro y porque tienes tan pocos activos en tu interior. Qué es eso, dijo al ver una esfera de energía rojiza en forma de aro cruzando el espacio ante la cámara filmadora. He descubierto algo nuevo, dejo el análisis del plasma y cambio de trabajo. Voy a perseguir a la esfera de energía a ver a donde va y si puedo la analizo, y después comprobaré de donde ha venido. Emprendió vuelo hacia el sur en el mismo sentido que aquel aro rojizo de energía, y en poco tiempo se llevó una nueva sorpresa, ya que descubrió una estrella intergaláctica. Otro descubrimiento dijo, qué haces tú aquí si fuera de las galaxias no hay estrellas; con lo cerca que la tenemos de nuestra galaxia, habiéndose viajado incluso a la Cercana (Vía Láctea) y ningún explorador la había visto, es inaudito el Cosmos, nunca deja de sorprenderme, una estrella amarilla fuera de las galaxias. Xin pensaba y también hablaba en voz alta, porque estaba grabando lo que hacía para archivarlo a modo de documental. Si esto lo provoca una concentración de aros de energía como el que he visto, ya que la circunferencia se dirigía hasta aquí y no creo que haya rebasado el lugar, estaríamos ante el descubrimiento de como germina una estrella, aunque pudiesen haber otros tipos de brotadura, pero como fuera de las galaxias no se ven estrellas podemos pensar que esta se convierta en el futuro en una galaxia, siendo así, estaríamos ante el proceso de formación de una galaxia, proceso provocado por un emisor, ya que el aro rojizo de energía que he visto debía venir de alguna fuente; después iré a investigarlo al otro extremo, a ver si consigo encontrar algo. Pensando en aquella estrella amarilla mientras que la observaba, dijo, te voy a analizar de todos los modos posibles que se me ocurran y después iré al otro extremo. Tal como era habitual en él, para despejar masa y ver detrás de la masa despejada, utilizó el lanza-rayos de la nave alcanzando a la estrella para ver en su interior. Pudo ver en el interior por unos momentos, después la estrella se reorganizó estabilizándose su normal estructura en la zona manipulada. Como lo había grabado, comenzó a observar aquella grabación para analizar bien a aquel astro. Pues no me pareces una estrella ahora que te veo bien por el interior, las estrellas no son así, ya que el núcleo de una estrella está en el centro y el fuego en el exterior, y tu pareces tener el núcleo en el exterior y el fuego dentro; qué eres si esto no es una estrella. Quizás sea el comienzo de formación de una galaxia, puesto que en el exterior de ellas no hay estrellas, y esto que hay aquí no es como las demás estrellas, siendo que la circunferencia del núcleo está en el exterior del fuego según parece. En la grabación se veía una esfera blanco azulada que parecía ser el núcleo de aquella supuesta estrella, y en su interior se encontraban las llamas que dotaban de color amarillo a aquel objeto astronómico. No había rastros rojizos de energía como la del aro que había visto, respecto a ello, pensó en que de aumentarse la intensidad en un fuego de color rojo este se convertiría en amarillo o azul, y debido a un cúmulo de elementos rojizos que podrían haber llegado, se podía haber dado un aumento en la intensidad ígnea del cúmulo, por lo cual, no se viese color rojo por ningún lugar. También había un gran manto de plasma negro rodeando casi al completo a aquel objeto astronómico que parecía ser una estrella, de nuevo despejó masa tratando de ver bien lo que había en el interior y tras el plasma negro; era un tipo de plasma no lumínico puesto que parecía una masa gaseosa, pero, a pesar de ello, aquella masa estaba unida y no se separaba, lo cual es una de las características del plasma (todo tipo de energía que está unida conformando un sistema de energía que no se separa como los gases es plasma). Xin ya conocía aquel plasma por investigaciones anteriores, siendo que se había analizado en el interior de una cámara de la nave donde el plasma no era influenciado por la gravedad, y la porción analizada en dicha cámara tampoco se separaba al contrario de los gases, aun pareciendo ser una masa gaseosa. Al despejar masa con el dispararayos, lo único que pudo ver fue como el plasma se reorganizaba recuperando su precedente estructura debido a la unión plasmática que poseía. Por qué no te quemas en la estrella si pareces plasma gaseoso. Quizás sean residuos carbónicos que se hayan concentrado y unido plasmáticamente debido al calor que aquí hay. Continuó con la analítica aplicando diferentes métodos, al igual que hacía en el laboratorio, y decidió utilizar el mismo método con el que trató de observar gas galáctico atraído por la gravedad de la enana blanca que analizó antes de salir de la galaxia, filmando con diferentes infracolores. Con dicho método, consiguió un resultado positivo, puesto que aquel objeto astronómico poseía un halo de color rojizo a su alrededor. Aquí está el color rojo que buscaba dijo Xin al verlo, tu te has creado por algo de lo que emana energía roja de baja intensidad, la cual llega hasta aquí en forma de ondas. Ahora sí que puedo ir a buscar el emisor.

     En poco tiempo, llegó al otro extremo, donde localizó una gigantesca masa de plasma negro de apariencia gaseosa. Es como el plasma de allí, lo que no veo nada rojo emanando de aquí. Comenzó a analizar aquella masa negra de diferentes formas y no hallaba nada. De repente, se dio un gigachispazo eléctrico y aquella masa negra se iluminó en su interior, se iluminó tal como si fuese una estrella de color rojo con vibración eléctrica, y tras pocos minutos volvió a apagarse, debido al poco tiempo que aquel objeto astronómico permaneció encendido, Xin solo dispuso de tiempo para pensar en lo que era. Ya conocía un cuerpo astronómico como aquel pero de tonalidad azul, que permanecía encendido varios días; él y otros cosmonautas astronómicos en el pasado habían estudiado un objeto astronómico como aquel al retornar a su galaxia desde la galaxia vecina NGC 4038. Eres una estrella eléctrica, dijo Xin pensando en la que ya conocía la cual había sido calificada como estrella eléctrica. Lo que nos podríamos encontrar ante un error al considerarte una estrella eléctrica, porque de ser esto lo causante de la estrella que he visto o bien de la formación de una galaxia como parece según algunos indicios, tu verdadero nombre siéndose afín a la lógica, sería emisor galáctico, puesto que por tus emanaciones se está formando o una estrella o una galaxia. También podría decirse que por las emisiones de las estrellas eléctricas se forman estrellas o galaxias, pero prefiero llamarte emisor galáctico; aunque todavía tengo que demostrar que lo que hay en el otro extremo es una galaxia en formación. 

    Se cansó de tantas estrellas y de tanta materia negra, por lo cual, retornó a su hogar. Todo el trabajo de Xin, derivó en nuevas incógnitas cósmicas pendientes de ser investigadas y descifradas, ello demostraba lo muy misterioso que es el Cosmos.



               FIN

     

                                 AGENTE DE LA GUARDIA SECRETA      Siendo niño, acostumbraba a escupir en la calle en presencia de las perso...